Llámenos : +34 915 07 90 85
Horario de atención al cliente: 9-20h.

Librería online de psicoanálisis

Reseña de “Una mujer y un hombre después del análisis”, por Irene Domínguez

Aprovechando que el próximo miércoles 28 se presenta en la sede de la ELP de Valencia el libro “Una mujer y un hombre después del análisis” (Darío Salamone y Lêda Guimares, editorial Grama, Buenos Aires 2017), os ofrecemos una reseña muy interesante escrita por Irene Domínguez.

una-mujer-y-un-hombre1-773d9bee1b037f2a1714851830608960-1024-1024Este peculiar objeto de la literatura psicoanalítica, es como esos artilugios manipulables, sin pies ni cabeza, raros, pequeños y cotidianos… que despliega en sus páginas algo que vale la pena recorrer. Un tropiezo en los pasillos de un encuentro de psicoanalistas, reúne a estos dos sujetos, Lêda y Luis, con la idea de testimoniar -más de una década después de sus respectivas experiencias del pase-, acerca de los efectos sobre el goce que obtuvieron del pasaje por sus análisis lacanianos.

Dos textos preciosos: uno de cada uno de ellos, escrito en dos lenguas distintas -las suyas propias y la traducción a la lengua del otro-, con prólogo de Miquel Bassols, presidente actual de la AMP. Objeto peculiar, decía, puesto que no se trata exactamente de los testimonios de dos AE, sino de dos ex. Y es desde ahí que hablan, desde su condición de exAE, de estar fuera viniendo de adentro, posición éxtima, dócil y dispuesta a dejarse usar. De este modo, encontramos en sus páginas, una producción que no está sujeta a las demandas y exigencias del dispositivo del pase, sino que es fruto de un invento, de un deseo de transmisión momentáneo. Dichos testimonios están centrados en un punto muy concreto: la transformación del régimen del goce; y, en tanto son hombre y mujer, es decir, seres de dos especies distintas, -como explica muy bien Lêda-, de su lectura se desprende la alegre disyunción que imprime la “ausencia de relación sexual” en los ser hablantes.

Ambos abordarán de una forma muy clara, la distinción entre el superyó y el goce femenino, que, de no hacerse, frecuentemente nos introduce en oscuridades nada fecundas.

De la mano de ella, Lêda Guimarães, recorreremos los avatares del goce que, para lograr cierta transformación, transitó por pasajes de locura y extravío. La falta del significante último de La mujer, le hizo tomar prestado, -en el momento de hacer el pase- el nombre “mundana”, para soltarlo años después, dando cuenta de que nunca una nominación es in aeternum, pues el parlêtre sigue confrontado a las contingencias que le instan a reanudar las soluciones encontradas en cada momento. Aferrarse a su posición ética como psicoanalista, le permitirá mantenerse firme en momentos turbulentos de su ex-istencia, para tramitar, con un saldo de saber, el estrago que el partenaire amoroso jugó en su vida. Valentía y arrojo dan forma a su transmisión de algo que Lacan ya observó en su momento: la dificultad de las mujeres para decir algo sobre el goce femenino. Ella, la enfrenta. Exquisitez también presente en el relato de las mutaciones singulares que sufrió el amor al padre de su lejana histeria, que, si bien no se elimina, sí cambia.

De la mano de él, Luis Salamone, entraremos en un testimonio aparentemente más calmo, incluso, discreto. Curiosa inversión de posiciones. Texto honesto y exento de heroicidades, del hombre macho que celebra la vida en sí misma, con una transformación del síntoma de la sed, en una sed de vivir, sin más. Testimonia acerca de la pobreza del goce fálico y de las miserias de estar atrapado en él, para abrir –muy clara y sutilmente- el paso que va del horror feminae, al despertar de su curiosidad por la mujer, así, en minúsculas. Encender la luz en el encuentro sexual para gozar sin los fantasmas previsibles de la neurosis obsesiva, dan cuenta de un ejercicio de desidealización que derrumba inhibiciones y celebra lo efímero de la ex–istencia, logrando la proeza de haber atravesado el dispositivo del pase, sin caer preso en las garras del cinismo.

Con estas palabras-picadita, del todo insuficientes, dejo que vuestra insatisfacción se arrebate de curiosidad para desear leer, en primera persona, los avatares que corrió el goce sexual de esta mujer y este hombre, mucho después de sus finales de análisis. Seguro no os dejará indiferentes.

 

Irene Domínguez es psicoanalista en Barcelona, miembro de la ELP y AMP. Escribe sobre cine, teatro y psicoanálisis en: https://colochosblog.wordpress.com/
Read More

Leave a Reply

*