L’Atelier 3: ¿En qué se autoriza un interviniente?

Editorial:
L'Atelier

12,50

Solo quedan 2 disponibles

SKU: LATELIER3 Categorías: , Etiqueta:

Descripción

PREÁMBULO DE MARTA BERENGUER

En cada ser hablante habita algo insabido. Tenerlo en cuenta es importante, pues eso es lo que orienta la dimensión de sus actos cuando el psicoanálisis le ha dejado entrever que algo del real pulsional —efecto del inconsciente— se ha apropiado de su cuerpo. Eso insabido que habita en cada uno es a lo que hemos llamado inconsciente y dibuja la singularidad de cada sujeto. Como muy bien relata Jacques-Alain Miller en una entrevista emulando a Heráclito: “cuando los seres humanos están despiertos comparten el mismo mundo, pero cuando duermen cada uno tiene el suyo”[2]. El análisis, pues, actúa al nivel de este mundo íntimo, de esta parte privada, en hacerla explicita para cada soñante. Es por ello que en psicoanálisis sólo podemos hablar del caso por caso, uno por uno. Sin embargo la palabra singularidad —que a menudo tomamos de la mano del sintagma “uno por uno”— está abierta a revisión. De tanto repetirla uno cree saber que sabe qué quiere decir. Como nos diría Lacan respecto al pensamiento de Freud: “reducirlo a palabras gastadas es un error. Cada noción posee en él vida propia”[3]. Ésta debería ser una orientación, una brújula, para no olvidar.

Lacan nos da una maravillosa indicación para pensar el funcionamiento de una institución en su Discurso a la Escuela Freudiana de París[4], y es que los psicoanalistas acepten creer en el inconsciente para reclutarse. Es una anotación que señala la gran diferencia respecto a cómo funciona ese dispositivo en la IPA[5], pues la entrada en ella se basa en “criterios de realidad”[6], y no tanto en los del inconsciente. Es tomando esta finísima indicación que la psicoanalista Esthela Solano nos propone pensar el funcionamiento de una institución en tres niveles: imaginario, simbólico y real[7].

En el nivel de lo imaginario la vida de una institución se hace un mundo cerrado, atravesado por la vida de grupo y por los efectos de sentido. Produce efectos de frustración, Versagung, que no permiten al sujeto “una iniciación libre”[8]. ¿Qué otros efectos puede tener una institución a este nivel? Los efectos imaginarios pueden “hacer surgir el revés de la culpabilidad de los sujetos, en relaciones agresivas y puede hacer existir en la figura de la excepción un padre de lo real que sería el padre gozador”[9].

Se puede también pensar una institución a partir de un segundo nivel: el de lo simbólico, es decir, a partir del hueco o de la falla en lo simbólico. Es ésta claramente la orientación que nos da Lacan cuando funda su Escuela. Basar una institución en esa falla equivale a situar en el centro “un no saber dentro del encuadre del saber”[10]. Esta modalidad de concepción de una institución nos advierte que, precisamente, “el rechazo del hueco en lo simbólico, puede producir hiancias con las consignas, puede producir también como efectos estándar e identificaciones con el analista. En este tipo de institución la salida del psicoanálisis sería una salida por la vía del padre muerto. El dicho de Freud, el dicho de Lacan, la letra muerta. Sobre esta concepción se nota la importancia del más uno. Su operación es hacer funcionar la Escuela para que sea otra para sí misma”[11].

Finalmente, y según la propuesta de Esthela Solano, hay un tercer nivel: es el funcionamiento institucional a partir de lo real, “de lo real en juego en la formación del analista”[12]. Es decir, “cuando una escuela no se articula a partir del semejante o de la diferencia sino a partir de lo éxtimo”[13]. Es ese punto de imposible el que deberíamos tener en cuenta en esta dimensión.

Llegados a este punto, ¿cómo podríamos responder a la pregunta que da título a este tercer número de L’Atelier –¿En qué se autoriza un interviniente?– sino trasladándola a cada uno de ellos? ¿Y aún así, obtendríamos una respuesta clara o más bien se requiere de un recorrido para responderla? Tras algunas vueltas creo que podría responder únicamente en qué me autorizo yo, hasta el momento, en la práctica que sostengo orientada por el psicoanálisis lacaniano y enmarcada en la práctica entre varios como un modo de funcionamiento institucional. La práctica entre varios es una clínica que se practica “solo, pero no a solas”[14]. “Solo” porque sólo “uno por uno” nos encontramos cara a cara con lo real de la clínica, aunque la hagamos entre varios. Como hemos visto, este real forma parte de la categoría de un imposible y es reconocer su existencia lo que deviene una brújula. Pero ¡cuidado!, porque encontrar la verdadera imposibilidad allí donde se nos presenta a menudo una dolorosa impotencia también compete a cada uno y es una construcción por hacer, no se revela de antemano. Lo imposible no viene dado de entrada es después de un recorrido analítico que uno tiene la oportunidad, muchas veces ardua y costosa, de hacerlo, de producir ese imposible laboriosamente. Es a partir de ese encuentro que se puede producir una invención responsable[15]. Y a buen seguro eso tiene efectos en la práctica que uno sostiene. Efectos quizás –aunque esto, insisto, solo se puede responder uno por uno– de autorización.


[1]Miller, Jacques-Alain. “Psicoanálisis puro, psicoanálisis aplicado y psicoterapia”. Freudiana nº 32, 2001, pp. 7-41.

[2] Vidal, Lídia. “Per la llibertat de la paraula. Entrevista a Jacques-Alain Miller”. El Punt Avui, 25/03/2013. (Disponible en internet).

[3] Lacan, Jacques. “Apertura del Seminario”. El Seminario, libro 1, Los escritos técnicos de Freud. Paidós, Buenos Aires, 2017, pp. 11-15.

[4] Lacan, Jacques. “Discurso a la Escuela Freudiana de París”. Otros escritos. Paidós, Buenos Aires, 2017, pp. 279-301.

[5] International Psychoanalytical Association.

[6] Guéguen, Pierre-Gilles. “Lo real en juego en la formación del analista”. Freudiana nº 25, 1999. (Artículo consultado en la versión digital de Freudiana).

Información adicional

Editorial

L'Atelier

Fecha de edición

2020

Valoraciones

No hay valoraciones aún.

Sé el primero en valorar “L’Atelier 3: ¿En qué se autoriza un interviniente?”

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *