L’Atelier 4: “Aparatos de goce”

Editorial:
L'Atelier

12,50

ÍNDICE

Preámbulo
Marta Gutiérrez

Lecturas paso a paso

La máquina de lalengua y los objetos autísticos
Éric Laurent

Monográfico

Aparatos: del lenguaje, del autista, de la ciencia.
Enric Berenguer

El niño máquina
Dominique Y Gerard Miller

Agujerear la pantalla
Mauricio Beltran

Sujetos autistas y gadgets
Marta Berenguer

Dispositivos, Dispositio, el entre varios y su práctica del fallo
Erick González

Ordit

“¡Lo he hecho yo!”
Daniel Casellas

Usos del televisor en un caso de autismo
Marta Gutiérrez

La experiencia de lo virtual en tiempos de pandemia
Lucía Icardi

Scilicet
Apalabra
Matías Meichtri Quintans

Letosas
Howard Rouse

Neoborde
Ana Cecilia González

Thesaurus sobre psicosis en los seminarios 16, 17, 18 y 19 de Jacques Lacan

Presentación de la revista L’Atelier Nº 3.
Claudia Lijtinstens, Vilma Coccoz y Luisa Aragón.

Hay existencias

Descripción

PREÁMBULO DE MARTA GUTIÉRREZ

El inconsciente en términos freudianos reposa sobre leyes precisas y lógicas, Freud las aísla mediante su análisis de los sueños, el lapsus o el chiste. Con Lacan, seguidor de la doctrina freudiana, sabemos que esas leyes son las mismas que las del lenguaje, de ahí su ya conocida sentencia de que el inconsciente se estructura como un lenguaje[2]. Sabemos también que el precio a pagar por el hecho de consentir al lenguaje es el de la producción de una pérdida de una satisfacción nunca más encontrada. En la maniobra de asimilación de la sexualidad por el significante, hay una parte inasimilable por la estructura lenguajera. Toda esta operación nos sumerge en un mundo problemático con el Otro, en una búsqueda sin fin del objeto que colmaría el agujero traumático que nos produjo como sujetos. Es también por esto que acudimos a un analista, anhelando un posible desciframiento del inconsciente que nos hace.

No obstante, la época que vivimos, atravesada por el discurso de la ciencia en su alianza con la técnica, amenaza la poética que conserva la incógnita y en su lugar, nos propone una diversidad de objetos-tapón para este agujero. El inconsciente y su posible desciframiento vive horas bajas y la satisfacción queda sierva de un sinfín de objetos o de letosas, para tomar un término propuesto por Lacan que pueden encontrar desarrollado en el Scilicet[3] de este mismo número. Como bien enseña Enric Berenguer, los aparatos que la ciencia propone en nuestros días, “no se liberan tan solo de la anatomía del cuerpo, sino que se desprenden de la necesidad del sentido y la significación, para adentrarse en modos de goce que pasan por el Uno solo y su iteración” [4]. Dos preguntas se me imponen: ¿Qué ocurre en aquellos casos donde el cortocircuito se produce con el propio inconsciente? Y ¿Si los objetos de la ciencia se adentran en modos de goce que pasan por el Uno solo y su iteración, toman un estatuto diferente en los sujetos que ya se encuentran en el régimen del Uno solo?

Si bien es cierto que la época actual proclama el ascenso al cénit social del objeto a[5], en nuestra clínica en las instituciones con sujetos autistas, se evidencia un uso particular del gadget por parte de estos. Observamos como se hacen acompañar por diversidad de objetos, no es en vano, por poco que uno se interese por el uso que los sujetos les dan, se llega rápido a sospechar que este no se reduce al hecho puramente técnico u ocioso. La relación de estos sujetos con el objeto tecnológico lleva consigo aparejada una función del mismo, funciones que pueden ser tan diversas como por ejemplo la de producir un posible tratamiento del objeto voz, de la mirada o de la imagen del propio cuerpo. Observamos también en algunos casos que estos objetos aseguran una distancia del Otro o sostienen un posible vínculo.

Por lo tanto, desde este punto de vista nos interesa y mucho, poner en tensión el saber psicoanalítico con nuestra práctica. Es en esta tensión donde situamos L’Atelier nº4 que les presentamos y que lleva por título “Aparatos de goce”.

Nuestra orientación es estar atentos y tomar en consideración las invenciones de los sujetos para producir un posible lazo de discurso. “Si hablamos de la práctica entre varios es porque el lazo social mismo es el aparato del síntoma que construye el sujeto”[6]. Efectivamente, en las instituciones orientadas por la práctica entre varios, de lo que se trata es de hacerse partenaire del sujeto para que se produzca una invención que valga de lazo social. Aquí el término aparato se refiere a su vertiente discursiva, la que Lacan formalizó con sus cuatro discursos y donde, la combinatoria de elementos da como resultado la producción de un marco para localizar el goce, aquí su famosa intervención “toda formación humana tiene como esencia, y no como accidente, refrenar el goce”[7] nos hace eco. Es decir que es mediante la colectivización del significante, esto es el paso de S1 a S2, que se hace posible un tratamiento del goce. Entonces, ¿Qué lazo social es posible ahí donde la articulación S1 y S2 que se propone como entrada al discurso, no ha advenido? ¿Cómo se opera ahí donde el Uno no ha podido pasar al dos y se ha quedado iterando sin descanso?

Éric Laurent, en el texto que abre este número nos dice que el lenguaje es el que resulta ser la primera máquina encontrada por los cuerpos y en la que el viviente debe, encontrar el modo de alojarse[8]. Es decir, hay para todos, encuentro traumático con el lenguaje, la cuestión se centra entonces en el arreglo que haya podido construir cada uno para encontrar ahí su lugar donde el lenguaje lo parasita. De hecho, por este motivo Lacan introduce, en su última enseñanza el término parlêtre, porque más allá de las fronteras estructurales el sujeto nace efecto del significante y cada uno de nosotros debe arreglárselas para construir un aparato con ello, aunque en algunos casos, ese aparato no sea el del discurso común.

Es por este motivo que no consideramos que la introducción del término aparato sea anecdótica para Lacan, de entrada este le permite abrir la cuestión al uso del mismo, a la función. A partir de aquí parece que, de forma opuesta a la estanqueidad de la estructura como algo que se observa, se introduce el término del aparato como un uso, como aquello que cumple una función y que permite, a mi entender, que cada parlêtre se vea confrontado a buscar uno que le permita tratar el encuentro traumático con el lenguaje. Un aparato que haga función de alojar al sujeto en el lenguaje, retomando lo indicado anteriormente.

Miller se detiene en este término como instrumento, cómo máquina. Por mi parte me he permitido ampliar las definiciones sobre el término que aporta Miller en su Curso[9] y me he dirigido al Littré que también contiene definiciones que confirman la precisión del uso que hace Lacan de este término. En él, aparato se define como unmontaje de piezas, de instrumentos aptos para una operación o en el campo de la arquitectura, como el arte de trazar, de disponer la colocación de piedras en construcciones suspendidas. Estas dos acepciones se sitúan en la vertiente útil del término. Como un ensamblaje, un arreglo que permite cumplir una función. En este todo que cumple el conjunto, los elementos se juntan para servir. El aparato se conecta a una finalidad, a una finalidad de goce. Así, por ejemplo, el goce sexual constituye un aparato de goce que se apuntala en la diferencia entre los sexos, se entiende que para apuntalarse ahí, en esa diferencia, el sujeto debe haber pasado por el Otro, debe haber pasado del Uno solo al uno contable, se debe haber aparejado con eso. No obstante, no hay en los sujetos autistas necesidad de pasar por el Otro para localizar su goce, ellos permanecen en el goce del Uno, en su repetición. Lo que Lacan nos trata de decir es que aunque eso no pase por el Otro, se trata igualmente de significante. Es precisamente lo que indicábamos en relación al término parlêtre.

Y es posiblemente desde ahí, desde donde Lacan nos hace aquella famosa pregunta retórica: “¿Cuándo se verá que lo que yo prefiero es un discurso sin palabras?”[10]. Esta frase, pronunciada en 1967 nos introduce a la noción de discurso fuera de la lógica del sentido y más precisamente sostenido en relación no a la palabra, sino a la escritura; no al sentido sino a la repetición del Uno; no al significante sino al goce que él contiene.

En efecto, en la clínica y especialmente la que desarrollamos con sujetos autistas, de lo que se trata no es de inyectar sentido, sino de estar atentos a las invenciones que los sujetos pueden poner o ya han puesto en marcha para tratar el Uno que se repite, que itera. Se trata entonces de una clínica en la que “está la palabra pero no está conectada con el lenguaje”[11]. Clínica que toma la escritura como la brújula de su acto, atenta a los modos de apalabrarse de cada sujeto sabiendo que estos pueden estar hechos de aparatos bien heterogéneos, pero que en su conjunto cumplen una función: la de tratar la marca traumática del impacto del lenguaje en el cuerpo. En los casos en los que lalengua no pasa por la narrativa de la trama vital sino que se encuentra a cielo abierto “el practicante se inmiscuye en esa lalengua, participando y alentando al sujeto a elaborar un trabajo de la letra, sin insistir en comprender ni precipitarse a añadir un sentido a este lenguaje privado”[12].

Marta Gutiérrez

martagutierrezalsina@gmail.com


[1] Caroz, Gil. “PIPOL VI: El caso, la institución y mi experiencia con el psicoanálisis. Segundo texto”. La práctica lacaniana en instituciones, tomo II. Grama, Buenos Aires, 2017. p. 156.

[2] Lacan, Jacques. El Seminario, libro 11, Los cuatro conceptos del psicoanálisis. Paidós, Buenos Aires, 2013.p. 28.

[3] Ver texto presente en este número: Rouse, Howard. “La letosa”.

[4] Berenguer, Enric. “Aparatos: del lenguaje del autista y de la ciencia”. Texto de una intervención

presentada con otro título (“Donner du souffle à la parole”) en 42 Journées de l’Ecole de la Cause

Freudienne – Autisme et psychanalyse, 6 y 7 de octubre de 2012. Publicada en este mismo número de

L’Atelier.

[5] Lacan, Jacques. “Radiofonía”. Otros escritos. Paidós, Buenos Aires, 2012, p.436

[6] Rabanel, Jean-Robert. “Conferencia en el ciclo madrileño ‘La práctica lacaniana en instituciones’”. La práctica lacaniana en instituciones, tomo II. Grama, Buenos Aires, 2017, p. 27.

[7] Lacan, Jacques. “Alocución sobre las psicosis del niño”. Otros Escritos. Paidós, Buenos Aires, 2012, p. 384.

[8] Laurent, Éric. “La máquina de lalengua y los objetos autísticos”. Texto original, amablemente cedido por el autor para este número de L’Atelier presentado bajo el título “Le sujet autistique et l’Automaton de l’écrit” en el Coloquio Autisme: Numérique et robotique, celebrado en la Universidad de Rennes 2, el 7 de noviembre de 2019.

[9] Miller, Jacques-Alain. “La fuga de sentido”. Paidós, Buenos Aires, 2012, pp.154-155

[10] Lacan, Jacques. Op. cit., p. 391.

[11] Rabanel, Jean-Robert. Op. cit., p. 43.

[12] Caroz, Gil. Op. cit., p. 151.

Información adicional

Editorial

L'Atelier

Fecha de edición

2020

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